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Guru Nanak (1469-1539)


Guru Nanak pertenece a toda la humanidad. Dio testimonio de la gloria de Dios, de una hermandad y de la ley de la fraternidad y el amor humanos. Sus enseñanzas reconcilian todas las religiones, la fe y todas las escrituras del mundo. El amor a Dios y el amor al ser humano fueron la verdadera esencia de su mensaje.

Sus enseñanzas hoy son de tanto interés como lo eran entonces, cuando viajaba durante años por todas partes conociendo a otras gentes y expandiendo su mensaje de amor y unión.

Él vino en un momento crucial. Había luchas continuas, los mongoles avanzaban, los hindúes y musulmanes estaban en amarga oposición, la diferencia entre las castas crecía, la religión era un formalismo donde el espíritu del hombre estaba acallado y sofocado por ritos y rituales, credos y ceremonias. La gente estaba perdiendo la fe en sí mismos y la condición social y política del país era decadente. El predicó en el nombre de Dios y oró por su gracia, sin pedir para sí, ansioso sólo de servir a la gente.

Nanak vino a proclamar esta doble verdad: la libertad verdadera y perdurable no se puede lograr sin tener fe en la solidaridad y libertad en la humanidad. Encontró el remedio para la verdadera solidaridad y la integración del ser humano en el amor a Dios y en el amor y servicio al Dios en el hombre. Todos los seres humanos nacemos iguales. Primero uno es ser humano y después toma distintivos externos como orden, formación social o religión. El hombre es hombre al principio y al final, además de cualquier otra cosa que sea en medio. Todos y todas somos hermanos y hermanas en Dios, independientemente de nuestros distintivos sociales.

Guru Nanak utilizó el concepto de maya (“ilusión”). El mundo se nos manifiesta como si fuera real, pero la auténtica realidad es sólo la de Dios. El mundo material es una ilusión que impide a muchos seres humanos, abandonados a los placeres materiales, ver la realidad auténtica y única de Dios. La fe sikh conserva la creencia hindú en la reencarnación, pero considera que el ser humano puede liberarse del ciclo de reencarnaciones mediante la virtud, que le permite alcanzar la morada del amor de Dios.

Este cuerpo es en verdad el templo de Dios en el cual residimos y en él Dios también mora. El Universo entero es la morada de Dios y Dios habita en él. Todo esto se puede experimentar a nivel del espíritu. Mientras no percibamos esta unidad con el ser humano a nivel físico, mental y espiritual y por el mismo Poder o Naam (el Verbo) que está dentro de nosotros, no podrá haber verdadera integración y solidaridad de la humanidad.

Nanak hizo mucho énfasis en la experiencia directa de la divinidad que se halla dentro de nosotros; ya que la simple lectura de las escrituras sagradas y la observancia de ritos y rituales de culto, no pueden tomar el lugar de la Realidad. Estos son pasos elementales pero no son suficientes. Nanak era un santo poeta del secreto abierto, un predicador del Espíritu y del Poder de Dios que vivifica a la humanidad. Fue de un lugar a otro entonando el sagrado “Nombre” y predicando el amor a Dios. Visitó lugares hindúes de peregrinación, santuarios musulmanes y otros lugares sagrados amándolos por igual. En la Meca enseñó la doctrina de la unidad y pronunciaba el nombre de “Alá” con la misma reverencia con que pronunciaba “Hari” ya que todos invocan al mismo Dios con diferentes nombres, ya sea Ram, Alá, Wahe Guru y otros más. Enseñó a la gente que en el Verbo sagrado está oculto un gran poder curativo que sana todos los males de la vida.

“No hay casta” , decía el Guru, “pues nosotros proclamamos la hermandad de todos”.

“Ni casta ni credo cuentan en la corte del Señor. Quien adora a Dios es amado por El”, decía.

Aceptaba con preferencia las invitaciones de los pobres a las de los ricos, quienes lo invitaban sólo para vanagloriarse y cuyas ganancias eran del todo menos honestas. El consideraba que no había mayor pecado que el separatismo que iba en contra de la solidaridad de la vida en la hermandad del ser humano y cuyo efecto era la desunión de la sociedad. El quería que los seguidores de todas las religiones se unieran como buscadores de la Verdad , esforzándose en lograr la comunión con Dios. Por esto decía “Para aquél en quién se ha desvanecido el engaño de la mente, hindúes y musulmanes son iguales” sin considerarse el ni una cosa ni la otra ya que en ambos discernía el espíritu de Dios y añadía “Sin buenas acciones, los instructores de ambas religiones perecerán”.

Guru Nank derramaba su amor en todos, sin dar valor alguno a convencionalismos, credos, castas y barreras de color y su socialismo vibraba con el Amor a Dios fluyendo hasta los corazones de los seres humanos como hermanos.

Sus comienzos:

Desde niño gustaba de meditar absorto en el misterio de la vida, creyéndolo loco su padre llamó al médico y Nanak dijo: “¡Oh médico!, no estoy loco, sólo estoy herido por la angustia del amor a Dios, me llaman loco pero no lo estoy, simplemente estoy saturado de Dios!”. Vivió irradiando el amor de Dios hacia todos los que entraban en contacto con El. La Luz se manifestó en él y guío a través de él aconsejando: “Enciendan la Luz que tienen adentro. Ustedes son hijos de la Luz.

Sean siempre lámparas para sí mismos”

Dios es Amor, y el camino de regreso a Dios también es por medio del amor. El fue amor personificado e inspiro amor a todos, escribió: “Dondequiera que dirijo mis ojos, ahí estás Tu, Separado de Ti, enloquezco y muero”.

Para alcanzar a Dios enseñó que uno debe recorrer el sendero de amor. Ama a Dios, y si amas a otros, a tus hijos, amigos o parientes ámalos por amor a Él. Desarrolla por él un anhelo y ansia intensa y se te revelará.

Nanak fue un profeta de la “vida interna” y apremiaba a que lo interno debería expresarse, no en credos y dogmas, ritos y rituales, sino en servicio humilde en el amor a Dios y al Naam o Verbo, el Espíritu y el Poder de Dios.

Para la meditación, Nanak prescribió un curso regular de disciplina espiritual:

Lo primero es la devoción al Verbo, Naam. En las primeras estrofas del Jap Ji, la diaria oración matinal de los sikhs, al poder de Dios se le denomina Sat Nam o Verdad Eterna. “Siembra el Nombre, ahora es la época de desechar dudas y recelos. Reduce a cenizas todos tus adornos de seda y terciopelo, si es que te alejan del Nombre del Señor”. Después resume las cualidades que se requieren de un devoto del sendero espiritual. La pureza en pensamiento, palabra y acción es el primer requisito para el inicio en una vida más elevada. Cristo también dijo: “Bienaventurados los puros de corazón, porque ellos verán a Dios”. La pureza es verdaderamente la llave que abre la puerta de la meditación que conduce a la mansión del Señor.

En segundo lugar uno debe desarrollar paciencia y perseverancia para tolerar con alegría cualquier cosa buena o mala que pueda sobrevenir como una reacción de nuestras acciones.

En tercer lugar, uno debe tener el control sobre sus pensamientos, desechando todos los deseos con el fin de consolidar el equilibrio de la mente.

En cuarto lugar, una constante práctica diaria de la presencia de Dios Viviente mediante la comunión con el Verbo, con una fe plena en el poder maestro.

En quinto lugar, debe uno vivir en sagrada veneración de Su presencia que estimula a realizar esfuerzos infatigables para lograr la unión final con Él.

Y por encima de todo, debe uno amar a Dios con una intensidad tal, que llegue a quemar toda la escoria que hay en nosotros, dejándonos libres para proseguir sin obstáculos hacia su reino.

En la edad adulta:

Al regresar de sus lejanos viajes, se estableció en Kartarpur como agricultor. Era un verdadero apasionado campesino que después de “formar al hombre” y “servir al hombre”, se dedicó a servir a la tierra que le parecía mucho mejor que trabajar solo como predicador. El dio su ejemplo con su trabajo para alimentar al pobre y el necesitado. Instituyó el “Langar”, sistema de alimentación gratuita a la comunidad, “el pan es del señor y el bienaventurado esta en la gente”.

Avanzado en años, Nanak se desplazaba a pie todos los días trabajando en las granjas, entonando himnos del Naam y respirando la bendición del amor. El Guru era una imagen de humildad y sus seguidores, en un espíritu de entrega, trabajaban con humildad en una mezcla de trabajo voluntario y adoración a Dios, amor y labores, silencio y canto sin pompa ni ostentación en la quietud de la naturaleza.

Desde allí se esparció por todo el Punjab el fuego del amor a Dios y al hombre. El rostro de Guru Nanak brillaba con la sencillez y serenidad que nacían de la santidad que había en él.

Sobre la forma de vivir con éxito la vida decía como preceptos diarios:

- Kirat Karo: Gana el sustento con medios honestos y justos. Sin desear ni anhelar, y menos tomar lo que pertenece a otros. Sin usurpar tampoco los derechos de los demás ya que quienes se enriquecen con ganancias mal habidas nunca pueden tener un corazón puro. No hace falta la renunciación ostentosa como medio para la realización ya que esta es posible para todos por igual.

Lo que cuenta es tu pureza de corazón a través de tus acciones virtuosas, no los distintivos religiosos que uno pueda llevar. “Solamente los hechos se pesan en las balanzas divinas y son las que determinan el lugar de cada uno en relación a Dios”

- Naam Japo: Es necesario entonar el Nombre pero siempre desde la pureza del corazón y la lengua, ya que sin esto todas nuestras oraciones, por muy largas que fueran y muy fuerte la voz, nunca darían fruto. Cuando todos los esfuerzos fallan, la oración triunfa. Siéntense en silencio todos los días y oren a Dios o a Dios manifestado en el Hombre para que se acerquen cada día más a El y les otorgue la compañía de los que El ama.

- Vand Chhako: Comparte el fruto de tu labor como expresión de tu amor y tu compasión para con la humanidad. Nanak hacía énfasis en el desarrollo de la vida de espíritu para todos los hombres y mujeres verdaderos. Tales personas no sólo viven para sí mismas, sino para los demás.

“No te inclines ante quién pretenda ser un hombre-Dios y viva de la caridad de otros. El que se gana el sustento con el sudor de su frente y lo comparte con todos, puede conocer el camino que lleva a Dios.”

Su definición de un hombre verdaderamente grande era la de alguien que ha renunciado a todos sus deseos y no se preocupa por el futuro de sus acciones.

Al buscador le ordenaba que cultivara la pureza de corazón por encima de cualquier otra cosa. El Gurú dice, “La verdad es valiosa, pero todavía más valioso es el vivir honestamente”.

Los últimos días:

Cuando llegó su momento de partir le fue indiferente la ceremonia que hicieran para disponer de su cuerpo, ya fuera cremación (hindús) o entierro (musulmanes), sólo pidió que sus hermanos le dieran sus bendiciones con sus cantos y que las flores se conservaran frescas y fragantes. Las flores de la fe y el amor.

En vano busca la gente al Maestro en una tumba o en el terreno de cremación. El Maestro Viviente está siempre en los corazones de quienes conservan las flores frescas y fragantes de la fe y el amor. El vivió para todos y sus enseñanzas quedan para todos.

El veneró a todas las religiones, respetó a los Santos de todos los tiempos y lugares. No enseñó ningún credo nuevo; predicó el amor, la fe y las acciones nobles. Para él toda la gente era Dios. En los hindúes y en los musulmanes contemplo la visión de Dios en el hombre. A todos los países y a toda la gente les cantó la melodía del Naam o el Sagrado Verbo.

Nanak fue el profeta de la paz y buena voluntad, de la armonía y la unidad. Dio luz a todos y su trabajo de amoroso servicio a la humanidad, como manifestación del Inmanifestado, lo continuaron en forma vigorosa sus sucesores.

Guru Arjan Dev Ji Maharaj, el quinto en la línea de sucesión de Nanak, recopiló los dichos de los Maestros en el sagrado Granth, la Biblia de los Sikhs, incluyendo asimismo en él los dichos de varios santos de otras religiones. Así, en el sagrado libro colocó los cimientos de espiritualidad y sabiduría que nos ha llegado a través de los siglos y es considerado el eterno Guru para siempre.

El Amor no busca recompensa. Es una recompensa en sí mismo. El servicio y el sacrificio caracterizan el amor.

 
 
Directorio de Yoga Kundalini
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